Y mis deseos fueron:

Teniendo en cuenta que hay un mundo por descubrir y una vida que arrancar de brazos de un mal guión final…

Grito con el alma tan alto que en mi vida, sea yo siempre la protagonista y nunca mas una observadora.

Elijo vivir, gritar, correr en libertad, llorar de felicidad…

Deseo encontrar mi sitio

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¡Ay, Inmortalidad, sueño del alma que aspira a lo infinito. Si existieras, que martirio tan bárbaro serías!

Inmortalidad, sueño del alma que aspira a lo infinito. Si existieras, que martirio tan bárbaro serías…(Gaspar Nuñez del Arce)

Yo no quiero nada malo no, no, no…

¿Porqué en los malos momentos olvidamos las cosas verdaderamente importantes y nos enredamos en un problema y le damos vueltas mentalmente hasta que nos hace desfallecer o enloquecer?

Cuando estamos bien, somos capaces de disfrutar de miles de cosas cotidianas que son toda nuestra vida y que vale más que todo el dinero del mundo. Esta es la lista que he encontrado hoy de una amiga del twitter, que me ha encantado y que puede seguirse hasta el infinito. Cada una de nosotr@s debe realizar su propia lista y disfrutarla, que la vida debe ser sonrisa.

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(De https://twitter.com/PlumaTintaYPapl)

El arte de vivir el instante

Os traigo una recopilación de recomendaciones para vivir el momento y darse cuenta de lo valiosa que es la vida. Dejémonos de estepicursores mentales y hagamos caso a las antiguas leyes del Karma para mantener a nuestra mente atenta.

1. Ley de causa y efecto

Lo que desees para los demás también te pasará a ti. Si deseas la paz y el amor a los demás, obtendrás paz y amor en tu vida. Esto también se conoce como la “Ley de Causa y Efecto”.

2. Ley de la creación

Eres uno con el Universo, y tus pensamientos e intenciones moldean la evolución de la creación. Lo que te rodea se convierte en parte de ti. Es su responsabilidad asegurarte de que estás rodeado de personas que te ayudarán a crecer y a tener deseos similares a los tuyos.

3. Ley de la humildad

Bueno o malo, sean cuales sean los resultados de la vida, debes aceptarlo a medida que se interponga en tu camino. Debes aceptar las circunstancias presentes y trabajar en ello. Todo sucede por una razón, y todo sucede para siempre

4. Ley del crecimiento

Tienes completo poder sobre ti mismo. El curso que desea tomar en la vida, lo que te gustaría hacer en la vida y el tipo de persona que te gustaría ser está en tus manos.

 

5. Ley de la responsabilidad

Lo que eres hoy, el éxito, los fracasos y las caídas, son el resultado de tus propios actos. Si quieres cambiar tu vida, también necesitas cambiar tu mente y tu entorno.

 

6. Ley de la conexión

Tu pasado, presente y futuro están conectados entre sí. Debes cambiar las cosas si deseas algo para ti mismo.

 

7. Ley del enfoque

Con pensamientos negativos, no puedes progresar en la vida. No puedes crecer espiritualmente si no tienes pensamientos positivos en tu mente. Necesitas un enfoque completo para lograr tus tareas y objetivos deseados.

8. Ley de hospitalidad y dar

Lo que afirmas creer, te conviertes en eso. La gente será desinteresada contigo solo si eres así. La alegría de dar es mucho más que la alegría de simplemente tomar todo de los demás. Es imposible crecer espiritualmente si no eres desinteresado.

9. Ley del cambio

Un compromiso consciente para cambiar el curso de tu vida te llevará a donde quieres estar. Necesitas saber cómo romper el patrón y traer un cambio para salir de un ciclo de eventos que continúa recurriendo en tu vida.

10. Ley del aquí y ahora

Lo que pasó en tu pasado ya está hecho y desempolvado. Lamentarlo no va a cambiar nada ahora. Tu presente eventualmente se convertirá en un pasado mañana. Así que actúa en tu presente para hacer que tu pasado sea hermoso.

 

Fuente: Cure Joy

El hilo rojo del destino o la excusa del porqué te encuentras siempre con la misma gente

El hecho de pensar que estamos predestinados de nacimiento a hacer o padecer algo concreto, me pone los pelos de punta. También es verdad que no somos dueños al completo de las situaciones que vivimos, no somos contructores de nada, ni tenemos tanto poder sobre nuestro devenir como sugieren algunas corrientes modernas acerca del hacerse así mismo un hombre/mujer de éxito (¡qué chorrada!). Nadie tiene éxito si no es con ayuda de otras muchas personas.

Solo un extraño e indómito poder recae sobre nosotros.

Se nos escapa constantemente entre los dedos.

Ese poder, es el poder de dominar el instante, lo que piensas y haces en este preciso instante es lo que determina tu existencia. De hecho, lo que piensas en determinado instante determina lo que pienses en el siguiente… así se consiguen cambios o evolución o no… si no cambias nada, no es porque tengas un hilo rojo atado a tu dedo que te una a otra persona o situación… es simplemente que no has usado tu poder de modificar el instante.

Para quien no sepa la leyenda del hilo rojo.

Para dominar el instante.

¡Quien quiera opinar sobre mi vida que levante la mano!

…Bien, pues ahora tápate la boca con ella.

Saludos Nefelibatas,

Cierto es que no tiene nada de malo agradar a tus semejantes, pero se vuelve una dificultad en tu vida cuando, este sentimiento, no te deja expresarte o ser tu mismo o misma. Es más, digan lo que digan, nadie puede agradar a todo el mundo, así que, si te dedicas a esto, en algún momento de tu vida caerás en un pozo de desesperación, porque simplemente, no se puede…

Yo, personalmente, condicionaba mis acciones a la aprobación ajena, ya fuera de mis padres o de mis amigos o mi novio o pareja.  Me sentía desconsolada, triste y deprimida si sentía que no me aceptaban. En mi infancia y adolescencia, fui más bien una friki o nerd (puede que también ahora) pero quería escapar de ese cliché, porque dicho de paso, considero (ahora, no entonces) que tengo buena planta y una genética envidiable… Siguiendo con el hilo, no quería que se burlaran de mi, ni de mi mal sentido de la moda e hice de todo para ganar aprobaciones, el resultado fue… llegar a la veintena con una inseguridad desorbitada y una desorientación en mi vida que escondía copiando las opiniones de otros… elegí a mi pareja por orientación de mi grupo, elegí mi carrera universitaria en base a los razonamientos de otras personas, nunca con mi corazón… así llegué a mis primeros puestos de trabajo, que por no alargarme, diré que pasó tres cuartos de los mismo, las palabras correctas que me definía entonces eran “aterrorizada socialmente”. Mientras, mis habilidades innatas (como la creatividad, o mi capacidad de enseñanza) se iban oxidando del desuso, yo seguía mi carrera técnica, siendo en esta última (lo reconozco) bastante mala.

Pero ojo, no es tan terrible el asunto.

Finalmente me dí cuenta de mis errores y puse en marcha una serie de consejos, que ahora quiero reflejar aquí. Estos me han ayudado mucho para ser, la persona que siempre debí haber sido, porque, a final de cuentas, los amigos, novietes, compañeros de trabajo que hice con mi forma de actuar anterior, no los tengo ahora, porque simplemente… esa no era yo…

Así que, sin entretenerme en mis propias experiencias recomiendo a todo aquel o aquella que quiera salir del círculo vicioso de la “aprobación sin sentido” que siga unos sencillos consejos:

– Aprende a no interesarte por lo que los demás piensan.

No tienes que hacerlo todo bien, no eres el centro del universo (la mayoría de gente, en realidad, no se para a observar tu existencia)

“Nos preocuparíamos menos sobre lo que los demás piensan de nosotros, si nos diéramos cuenta de lo poco que lo hacen.”

 

La opinión de otra persona no debe afectarte siempre, además no es tu problema. ¿Nunca has juzgado a alguien a primera vista y te has equivocado totalmente? Pues a los demás también les pasa…

“Las apariencias engañan”

-¿Y qué si no eres lo que otros quieren que seas? Eres únic@  (tod@s lo somos)

“No copies, descubre tu verdadera individualidad”

Orientante, define tus prioridades, y éstas nunca deben ser detalles intrascendentes de tu aspecto o personalidad que quieras que la gente apruebe… enfócate al presente y en lo que quieres ser y si lo estás consiguiendo.

“No temas la espontaneidad por miedo al que dirán”

 

Sé consciente, coherente y consecuente con tus decisiones y acciones

“Vive desde tu corazón”

Finalmente solo decir, que si vives tu vida dedicada a la aprobación de tus círculos, y tratas de complacer a todo el mundo sin parar (como he dicho antes, te propones una meta imposible), estás viviendo una existencia lamentable y muy alejada de tu verdadero ser. Espero no sigas esos caminos. Te deseo lo mejor hoy y siempre.

Una Nefelibata despertando.

El arte de ¿la guerra?

La serie de ensayos de Sun Tzu es una obra reflexiva que se distingue por cualidades perceptivas e imaginativas posiblemente compuesta en el siglo IV a.C.

La interpretación occidental fue publicada por primera vez en Paris en 1772 por el padre jesuita J.J.M Amiot.

Al contrario que los autores griegos cuando hablan de tácticas de guerra, a Sun Tzu (supuesto autor, hoy es cuestionada su autoría) no le interesa elaborar complicadas estratagemas ni tácticas de combate superficiales, si no que más bien escribió un tratado para guiar a gobernantes y generales para conseguir un resultado exitoso de la guerra en el que las estrategias más hábiles consistían en someter al enemigo sin luchar contra él; tomar las ciudades sin sitiarlas y derrocar estados sin manchar las espadas de sangre.

Podemos hacernos a la idea entonces que Sun Tzu consideraba los elementos morales, intelectuales y circunstanciales de la guerra más importantes que las fuerzas físicas y aconsejaba a los líderes no depositar todas sus esperanzas de éxito en el poder militar.

Esta bien claro entonces que este libro no interpreta a la guerra como masacre y destrucción. El objetivo es pues, crear una estrategia (o engaño) que permita apoderarse de un país dejándolo tan intacto como sea posible. Este es el hecho por el cual, los consejos de Sun Tzu pueden ser tomados en otros ámbitos como los negocios.

Entre lo que más me ha llamado la atención del libro, y lo que creo que mejor lo expresa son las siguientes sentencias:

Del primer capítulo:

17 Toda guerra se basa en el engaño.

18 Por eso cuando seas capaz, finge incapadidad; cuando estés activo, inactividad.

20 Ofrece al enemigo un señuelo para atraerlo; finge desorden y atácalo.

21 Evita a tu enemigo donde sea fuerte.

22 Pretende inferioridad y estimula su arrogancia

23 Ponle en aprietos y acosale

24 Intenta dividirlo

 

 

Del segundo capítulo.

31 Conoce al enemigo y a ti mismo; y en cien batallas nunca estarás en peligro

32 Si no conoces al enemigo pero sí a ti mismo, tus posibilidades de ganar son la mitad

33 Si desconoces ambos estás en peligro en cada batalla

 

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Entonces estamos en que las guerras son engaños para conseguir más poder. Sin embargo, eso ya lo sabíamos. Pero los líderes de empresas, bancos y políticos también estudian estos tratados para aplicar a sus negocios o campañas de marketing.

¿estamos pues, siendo acosadxs por ordas de aspirantes a “comandantes” de Sun Tzu en nuestro día a día con las “noticias”, anuncios, bulos de internet, etc para modificar nuestros patrones de conductas y hacer lo que bien les parezca a ellxs?

Creo que esto es algo que hay que hacernos mirar.

¿Es ético buscar a la persona, colectivo, etc más “débil” o “vulnerable” y querer aprovecharse de esa situación para incrementar tus ganancias y cumplir tus oscuros objetivos que seguramente solo beneficiarán a unos pocos?

Creo que Sun Tzu no escribió estas enseñanzas para ellos, ni siquiera para su uso diario. Por favor, volvámonos más inteligentes, más consecuentes con las cosas.

No nos dejemos llevar con tanta facilidad.

 

 

¿Qué es ser humanista?

Lo primero de todo ¿qué es ser humanista?. De forma breve sería toda aquella persona que le dan mucha importancia a los valores humanos como la solidaridad, la convivencia, la equidad social, la defensa de derechos, al valor de la argumentación como fuente de los acuerdos, etc.

Además son sensibles a las particularidades de las personas y huyen de la pretensión de la universalidad.

(para info más detallada La mente es maravillosa)

Jose Luis Sampedro era humanista, de carrera economista. Aunque yo creía que era filósofo antes de mirar su biografía, en la que él mismo dice “Hay economistas que trabajan para hacer más ricos a los ricos, y yo trabajo para hacer menos pobres a los pobres”. Enseguida obtuvo mi simpatía, pero no acabó ahí todo lo bueno que averigüé de él. Otras ideas destacables son las siguientes:

  • Siempre se puede, cuando se quiere.
  • ¿La gente está loca? No, la gente está manipulada
  • Es asombroso que en la Humanidad la “competitividad” sea más importante que la “convivencia”.
  • El sistema está organizado como un casino, siempre ganan los mismos.
  • Nos educan para ser productores y consumidores, no libre pensadores.
  • Uno escribe a base de ser un minero de sí mismo.

¿Ahora sabes si eres humanista o no?

Y si fuésemos muchxs lxs humanistas, podríamos cambiar las reglas del juego.

Convivir, crecer respetando el medio ambiente, dar con equidad a cada persona según sus necesidades, educación ante todo para nuestros pequeños, aprender unos de otros y mejorar como sociedad. ¡Competir si!, unx con unx mismx para ser la mejor versión de sí. Que la gente adore su trabajo y que pueda acceder al mundo laboral con facilidad y cambiar cuando lo considere necesario. Todo eso es posible, decimos los humanistas, pero hay que cambiar ciertas cosas… aunque eso lleva tiempo y “el tiempo no es oro, el tiempo es vida” (J.L Sampedro)

No hay que enloquecer con lo que nos toca vivir, pero tampoco hay que conformarse. Sé que no tengo nada grande que hacer desde un pequeño blog de una inmensa nube que poca gente encuentra pero si mis palabras te han gustado ya tengo algo por lo que alegrarme hoy.

Gracias por leer y gracias también a J.L Sampedro por dejarnos el gran legado de sus escritos, allá donde esté habrá encontrado la paz y la justicia que tanto echaba de menos en este mundo humano.

¿Y tú que sabes?… A lo mejor más que tú.

Hay un documental llamado “¿Y tu que sabes?” que se estrenó en febrero de 2004 y gira en torno a los increíbles descubrimientos de la física cuántica y su posible repercusión
en nuestra forma de percibir el mundo que nos rodea. Aunque todo se complica cuando comienza a formular hipótesis filosóficas, intercalando conocimientos científicos demostrados con preguntas como “¿podemos cambiar el mundo físico con el pensamiento?” “¿existimos físicamente?”
Como era de esperar la película recibió duras críticas de la comunidad científica.
No ayudó a su credibilidad el hecho de que el  film fuera dirigido por integrantes de la denominada “Escuela Ramtha de la Iluminación”, ya que podemos pensar que solo buscan adeptos a una ¿pseudo ciencia? o ¿psedo todo?, dado que la escuela en sí está basada en la experiencia que dice haber vivido la fundadora de la escuela, Judy Zebra Knight que afirma que el 7 de febrero de 1977 un espíritu al que ella llama Ramtha, un sabio guerrero chaman de 35.000 años,  se apareció ante su esposo y ella en la cocina de su casa móvil en Tacoma, Washington… y le dio sus enseñanzas para iluminarnos…
Al final puede que te lleves un chasco, al menos que sepas separar el trigo de la paja.  Yo recuerdo que algunas partes gustaron, y también la actriz protagonista.
Aquí lo dejo para que le eches un vistazo si quieres,
DOCUMENTAL ¿y tu que sabes?:
También deberías echar un vistazo a este libro, crítico con el documental y que sirve como divulgación real de la física cuántica, resumido y ameno para así profundizar más en el tema:

Vivimos en el antropoceno

El antropoceno es el nombre de la época geológica en la que estamos, que viene caracterizada sobre todo por la interacción del ser humano con el medio ambiente, entre otra cosas incrementando el nivel de C02 de la atmósfera.

Podríamos decir que empieza den 1950 a raíz de los residuos de plutonio de las primeras bombas atómicas y general, es una era marcada por la contaminación industrial, por los plásticos, por los gases de efecto invernadero, por la subida del nivel del mar. Hechos que ya están “escritos” en las capas geológicas y que en algunos casos ya han cambiado algunos lugares de manera irreversible.

tabla geologia.png

Por tanto, podemos decir que los seres humanos en la interacción con el sistema Tierra estamos llegando a unos niveles de riesgo, que como humanos, deberíamos contemplar por  nuestra propia seguridad:

  • El cambio climático
  • La pérdida de biodiversidad
  • La alteración de los ciclos de nitrógeno y del fósforo
  • Los cambios de uso del suelo

Eso no es todo, Naciones Unidas estima que en 2050, necesitaremos un planeta Tierra y medio o dos para satisfacer nuestra demanda de recursos y para alojar nuestros residuos.

Toda la información de la que ya poseemos indica que estamos ante la sexta extinción masiva de especies del planeta de la que somos los grandes partícipes.

A día de hoy, la superficie de la tierra y el mar se están calentado (el ártico está en mínimos históricos de grosor de su capa de hielo) y de seguir así los escenarios futuros serán los siguientes:

 

escenarios futuros.png

 

Queda claro que tenemos que cambiar nuestro modelo económico y de consumo. Si quieres saber más te recomiendo un curso gratuito de la universidad de Salamanca en la plataforma Miriada x:

Cambio climático: evidencias, causas socioeconómicas y soluciones.

 

Si todavía no te crees que estamos en riesgo, lee el siguiente artículo de prensa:

Si, el invierno atípico del artico se debe a la influencia de los humanos en el clima

 

 

 

El Juego de la Vida

En 1970, John Conway se enfrentaba a un problema matemático y creó un universo virtual, llamado actualmente juego de la vida.

El juego de la vida se trata de una cuadricula bidimensional infinita, en los cuadraditos son llamados células, a los que se las puede considerar en solo dos estados: viva o muerta. (viva estará coloreada y muerta no)

El juego es de 0 jugadores. Es decir el ordenador inicia el juego y decide si una célula vive en referencia a estas reglas:

  • Cualquier célula viva con menos de 2 vecinas muere. (de soledas podemos interpretar)
  • Cualquier célula viva con 2 o más vecinas sobrevive a la próxima generación.
  • Cualquier célula viva con más de 3 vecinas muere. (por sobrepoblación podemos interpretar)
  • Toda célula muerta con exactamente 3 vecinas vivas toma vida en la siguiente generación.

(Para quien quiera probarlo hay muchos simuladores como Game of Life, de Edwin Martin)

El caso es que esta entrada, viene al cuento porque de un ligero vistazo por internet se deduce que de unas reglas tan sencillas pueda surgir un comportamiento tan complejo. Que en el fondo, viene a ser algo tan complejo de estudiar como el origen de la propia vida real y que tal vez tengan cierta relación.

Nuestro entorno nos condiciona

Se llama síndrome de Solomon a un trastorno que se caracteriza porque el sujeto manifiesta reacciones como la toma de decisiones o conductas evitando destacar o sobresalir sobre los otros, es decir, sobre el entorno social que le rodea.

 

En 1951, el psicólogo Solomon Asch hizo un experimento de conducta humana.

A los 123 voluntarios se les dijo que se trataba de una prueba de visión. Se les mostraba tres líneas verticales de diferentes longitudes, dibujadas junto a una cuarta línea. Tal y como muestra la imagen. Entonces Asch les pedía que dijesen en voz alta cuál de entre las tres líneas verticales era igual a la otra dibujada justo al lado.

solomon

El sujeto de la prueba siempre contestaba en último lugar y estaba acompañado por un grupo de 7 personas más que estaban compinchadas con el psicólogo para dar una respuesta errónea. El objetivo era, si esta persona decía lo que veía a pesar de que los otros 7 habían dado una respuesta falsa.

La respuesta es que  alrededero del 25% (más o menos 30 personas) mantuvo su postura y el resto siguió la corriente del grupo a pesar de saber que era una respuesta falsa.

Al terminar el experimento se les preguntó a estos últimos porque contestaron mal rebanoadrede y las repuestas más habituales fueron que lo hicieron por no ser el elemento discordante del grupo, por miedo al ridículo, por no tener problemas al defender su opinión, por miedo a equivocarse y cosas por el estilo.

El mismo Solomon Ash, se preguntó tras los resultados:

¿hasta que punto somos libres para elegir nuestro propio camino en la vida si somos tan dependientes de las opiniones de los demás?

 

Se tiende a pensar que la gente lo hace por no destacar, porque  ya se sabe que “clavo que sobresale, martillazo que le arrean” y también se tiende a pensar que le arrean el martillazo por envidia. Pero lo que desde mi punto de vista también se evidencia, es un problema de autoestima y de seguridad en sí mism@.

Así que cuidado que estamos mucho más condicionad@s por nuestro entorno de lo creemos.

El poder de la introversión

” Cuando yo iba a la escuela (…) hacíamos la mayor parte de nuestro trabajo de forma autónoma. Pero en la actualidad, la típica aula tiene un montón de escritorios, con cuatro, cinco, seis o siete niños mirándose entre sí participando en incontables tareas de grupo. Incluso en materias como matemáticas y escritura creativa, las que podrían considerarse independientes  (…) ahora se espera que los niños actúen como miembros de un comité.

¿Y para l@s niñ@s que prefieren ir a su aire o trabajar/jugar en solitario?

A menudo son vistos como atípicos o peor aún, como un problema.

En esta conferencia Susan Cain, intenta empoderar a la gente introvertida y defiende la necesidad de la sociedad en su conjunto incorporar esta gente (en la que me incluyo) a ser como es y no juzgarla porque tenga menos habilidades sociales y no sean extrovertidas.

Te recomiendo verlo (tiene transcripciones en muchos idiomas aunque el audio está en inglés) –> Susan Cain: The power of introverts

 

Espero que os guste.

Las emociones son solo conjeturas

Lisa Feldman Barret, neurocientifica, pronunció las siguientes palabras en una conferecia en Tedtalks:

“Hemos analizado cientos de estudios de fisiología que involucran a miles de sujetos de prueba. Hemos escaneado cientos de cerebros y hemos examinado todos los estudios de imágenes cerebrales sobre las emociones que se han publicado en los últimos 20 años. Y los resultados de toda esta investigación son abrumadoramente consistentes.

Puede sentir que sus emociones están conectadas y que se disparan, pero no es así.

Puede creer que su cerebro está precableado con circuitos emocionales, que ha nacido con circuitos emocionales, pero no lo está.

De hecho, ningún cerebro en este planeta contiene circuitos emocionales”

Finalmente dijo que llegó a la conclusión de que las emociones son solo conjeturas, hechas por nuestro cerebro cuando entra en un contexto determinado tomando como referencia experiencias pasadas.

Entonces me imagino a las neuronas afanadas en encontrar patrones y predecir la situación que se esta viviendo en base a las antiguas experiencias y haciendo valoraciones e incluso preparando la misma respuesta de la ocasión anterior. (es curioso como este hecho también está recogido el los aforimos del yoga del Patañjali, en particualar en el primer libro)

Puedes encontrar la conferencia en el siguiente link:

 

Conferencia Lisa Feldman Barret: No estás a merced de tus emociones… tu las creas.

 

Me interesó esta ponencia porque me hizo pensar que si nuestro cerebro genera la emocion/conjetura a raiz de sensaciones físicas, tal vez seamos capaces de cambiar esos patrones en los que se basa el cerebro y no sufrir tanto con determinadas situaciones.

Espero que os guste la conferencia.

“¿Eres normal?”es una pregunta sin respuesta porque es una pregunta equivocada

Las únicas personas normales son aquellas que uno todavía no conoce muy bien“,

Joe Ancis

Todos los hombres son excepciones a una regla que no existe“,

Fernando Pessoa

¿Es malo no ser normal? La normalidad no es ni buena ni mala en sí misma. Lo normal es lo más abundante, por definición, y lo poco frecuente se considera anormal. En psicología clínica, este criterio estadístico es un elemento a tener en cuenta, pero no es definitivo ni mucho menos. Por ejemplo, creer en la vida después de la muerte puede ser muy normal, teniendo en cuenta la cantidad de personas creyentes de todas las religiones transterrenas del mundo, pero el hecho de no creer no es ningún síntoma de psicopatología. Una inteligencia elevada no es muy habitual, pero no por ello la genialidad supone necesariamente un problema mental. Por lo tanto, no podemos considerar la falta de normalidad como algo siempre negativo o enfermizo.

En ocasiones se utiliza también el criterio sociológico. Esta “normalidad” está determinada por la cultura de la sociedad a la que pertenecemos. Transgredir las normas puede llegar a ser motivo de estigma social e incluso de persecución por parte de las autoridades. Alguien que actúa al margen de las normas sociales establecidas tal vez tenga algún tipo de problema mental, o tal vez suponga un problema para el resto, pero también puede ser alguien normal en otro ambiente. Por ejemplo, muchos delincuentes juveniles han aprendido a comportarse de la única manera posible para sobrevivir en su “mundo”. Debido a su arbitrariedad, este criterio tampoco es suficiente para la psicología.

Otra perspectiva muy utilizada para descubrir problemas mentales, sobre todo desde la medicina y la psiquiatría, es el criterio biológico. Sin embargo, el cerebro no es directamente observable y esto plantea muchos problemas. A veces se asume que si existe mejoría tras la administración del fármaco X, el problema provenía de una deficiencia de dicha sustancia en el cerebro. Sin embargo, esto es un error lógico, comparable a pensar que nos duele la cabeza debido a una carencia repentina de ibuprofeno. Es cierto que algunos signos biológicos saltan a simple vista y nos tientan a un rápido diagnóstico; por ejemplo, la espectacular pérdida de peso en la anorexia nerviosa o la caída del pelo como consecuencia del estrés. Sin embargo, la pérdida de peso podría deberse a una enfermedad gastroinstestinal y el pelo puede caerse debido a la edad o a carencias vitamínicas.

Por último, llegamos tal vez al punto más importante, el criterio subjetivo. En este caso, será la propia persona la que juzgue si se encuentra bien o si sospecha que tiene problemas mentales, sociales o de cualquier otra índole. Por desgracia, nuestra propia opinión tampoco es infalible, porque muchas veces las personas nos negamos a reconocer la realidad o nos resistimos a comprender lo que ocurre. En otras ocasiones, si realmente padecemos una enfermedad mental, nuestra propia patología nos impide darnos cuenta de ella, como ocurre en los delirios o en las demencias. Y otras veces creemos que nos pasa algo cuando no es así, como sucede en la hipocondría.

Por lo tanto, tenemos cuatro criterios en los que basarnos para saber si alguien es normal (estadístico, sociológico, biológico y subjetivo) y, como ya hemos visto, ninguno de ellos es por sí solo suficiente ni necesario. Si el asunto ya es difícil para los profesionales, podéis imaginar el poco valor que puede tener la opinión de un vecino, de tu compañera de trabajo o incluso de nuestro mejor “amigo”. Demasiadas veces escuchamos que alguien llama “anoréxica” a un chica que simplemente está delgada. O “autista” a alguien que goza de cierta vida interior. O “histérica” a una mujer que sólo está nerviosa. O “bipolar” a un hombre que tiene cambios de humor. O “hiperactivo” a un niño que está disfrutando de su infancia. En realidad, estos calificativos más bien califican la atrevida ignorancia de quien los usa.

En cualquier caso, las enfermedades mentales son sólo etiquetas abstractas cuya función es orientar un tratamiento específico en un entorno profesional. Son convenciones que sirven de vehículo de comunicación entre profesionales sanitarios. Esto no quiere decir que no existan, como afirman algunos con cierta insensatez, pero no tienen más importancia que esa y no deberían tenerla.

En definitiva, preguntarse si alguien es normal es una pregunta sin respuesta porque es una pregunta equivocada.

 

Por Vicente Bay, psicólogo, puedes encontrarle en su web aquí: http://psicologiabay.com

 

Lo que hay que erradicar es el dolor que todavía no ha llegado – Clase 8

2.16 Lo que hay que erradicar es el dolor que todavía no ha llegado

 

Parece evidente en un primer momento que el dolor pasado no se puede evitar, debido a que ya pasó… y el dolor presente ya se está experimentando. Por consiguiente solo podemos tratar de evitar el dolor del futuro.

Pero ¿existiría algo si no existiese el dolor? Si os dais cuenta, el yoga ni ninguna otra filosofía existiría si no existiera el dolor… Acaso ¿existiría la medicina si no existiera ningún tipo de enfermedad?

Entonces podemos decir que los diferentes tipos de filosofías (y ¿religiones?) están creadas para tratar el dolor de la existencia.

La filosofía yóguica puede ser vista como una medicina para tratar el dolor.

Aún siendo este el aforismo número 16 del Kriya Yoga atribuído al genial y misterioso Patañjali, se puede entrever una similitud con las cuatro nobles verdades del budismo y, como aclara el mismo Vyasa (el principal comentarista de los Aforismos del Yogasutra), se corresponden con las cuatro etapas del tratamiento médico:

  1. Reconocimiento de los síntomas de la enfermedad o roga
  2. Diagnosis de la causa de la enfermedad o roga-hetu
  3. La obtención de la salud o arogya
  4. El tratamiento para mantener la salud o bhaisajya

Metiéndonos brevemente en el budismo, podemos hacer referencia a las 4 nobles verdades que son:

  1. El dolor existe
  2. El dolor tiene una causa
  3. El dolor terminará si termina su causa
  4. Para eliminar la causa, hay que seguir el óctuble noble camino.

El óctuble noble camino es:

  1. Comprensión correcta
  2. Pensamiento correcto
  3. Palabra correcta
  4. Acción correcta
  5. Ocupación correcta
  6. Esfuerzo correcto
  7. Atención correcta
  8. Concentración correcta

 

Para hacer un breve resumen de lo que trato de decir, al igual que tratamos de mantener nuestro cuerpo sano con nutrición y ejercicio. La mente también necesita que se le evite el dolor innecesario y para ello se tiene que ejercitar, empezando por erradicar el dolor que todavía no ha llegado… pero no será el único esfuerzo que tengamos que hacer para conseguir esa mente que tanto deseamos. Más adelante Patañjali  nos dará más instrucciones de como hacer algo como esto…

Bhakti Yoga o el sendero del amor universal (Clase 3)

Sigo distinguiendo los diferentes tipos de Yoga, en una clasificación básica. Ya expuse KARMA YOGA en la entrada anterior. Ahora sigue BHAKTI YOGA  también llamado gñana yoga, y en sucesivas entradas quedarán RAJA YOGA (aṣṭāṅga yoga) y HATHA YOGA

Bhakti Yoga es la rama del Yoga que predica el amor.

En un inicio, se aprende a amar a todas las criaturas de la creación para más tarde, desprovist@ éla practicante de apegos terrenales ama a la creación en sí en forma de samadhi, éxtasis o alegría sin límites al observar la inmensidad.

Como he mencionado el amor requiere un desprendimiento total de todo lo material, aunque es complicado llevarlo hasta sus últimas consecuencias.

Existen muchas congregaciones en  La India y en países budistas, que se reúnen para difundir sus creencias por medio de ceremonias que reciben el nombre de Kirtan, Puja y Bhajan (Cánticos, ofrendas y adoración).

En este video se puede observar una ceremonia Puja budista realizada en una expedición al Kanchenjunga, Nepal. (Tercera montaña más alta del mundo)

No obstante y aunque este Yoga es el que cuenta con más adeptos, la mayoría se adscribe a él como medio para salvar su alma sin comprometerse a ninguna obligación o simplemente por curiosidad.

El Bhakti Yoga es presa fácil de charlatanes, gente que no respetan el profundo significado de la doctrina y especulan con ella atrayendo a gente a la que engañan con oficiosas ceremonias de salvación. Es por eso, que se hace muy necesario disponer de un@ maestr@ personal que evite que el practicante de Bhakti Yoga caiga en esos fanatismos inútiles. Éla maestr@ debe saber transmitir la doctrina en toda su pureza, que son las virtudes como:

  • Caridad
  • Sinceridad
  • Control emocional
  • Fortaleza corporal

Me llama la atención esta última virtud que debe tener un@ principiante. La respuesta es que este Yoga predica la fortaleza corporal como único medio de poder perseverar en el difícil camino de la vida.

 

Karma y Dharma – El Karma Yoga (Clase 2)

Clase 2 – Lo que yo he aprendido. Se intenta definir las diferentes corrientes basadas en el Yoga. KARMA YOGA es la primera de ellas, expuesta en esta entrada. Seguirán BHAKTI YOGA (gñana yoga), RAJA YOGA (aṣṭāṅga yoga) y HATHA YOGA

El Karma Yoga, es una parte de la doctrina del Yoga que se basa en el deber y en el peso de las acciones pasadas como guía del individuo hacia su destino.

Karma es un termino en sánscrito que significa Actividad o Acción. Es decir, el término significa “Unión a través de la acción

El Karma es un producto de las acciones pasadas que quedan impresas en la mente de manera latente y que repercuten en el presente y en el futuro. También se puede interpretar como la ley de acción y reacción, aunque no es así como funciona.

Por tanto el practicante del Karma Yoga no necesariamente pertenece a ninguna religión determinada, basta con que sepa despojarse del Yo que lleva dentro y dedicarse por completo a su Dharma.

Karma en sánscrito

Karma en sánscrito

Quien practica Karma yoga no necesita creer en ninguna doctrina, puede ser ateo*, no preguntarse qué es el alma y no entregarse a ninguna especulación de orden metafísico. El único fin de este individuo es desembarazarse del egoísmo llegando por sí mismo, a través de la acción correcta.

Por tanto, alguien que practica esta moral es intachable y se guía por una ley universal que no conoce género, raza ni creencia. Que es adaptarse al entorno que debe compartir con sus semejantes e intentar favorecerles en la medida de sus posibilidades, aceptado las reglas preestablecidas en su entorno. Es decir, debe cumplir su Dharma.

¡¿QUE ES DHARMA?!

Dharma es otra palabra en sánscrito, que quiere decir “conducta correcta según tu rol” o también puede traducirse como “moralidad” o “comportarse éticamente”. Pero la traducción no alcanza a ser completa en ningún idioma actual.

Viene a ser algo así como “conocer las normas de conducta de tu entorno más próximo y saber jugar las cartas sin perjudicar a nadie, es más, beneficiando al prójimo”. (perjudicar a una persona generaría mal karma y beneficiarla buen karma)

En el hinduísmo, el Dharma esta simbolizado como una rueda, llamándose dharma-chakra, (chakra es una palabra en sánscrito que significa rueda) a la rueda que torna o gira sobre sí misma. Este símbolo es el que se encuentra en la bandera de la India.

La rueda es otro de esos símbolos que transcienden a las culturas y que tienen un simbolismo especial en el subconsciente humano.

dharma chakra

El concepto representado por gente acarreando su rueda de Dharma (Monumento del templo Wat Umong en Chiang Mai, Tailandia)

Esta conducta moral se encuentra recopilada en los Gita, cuya doctrina predica el desarraigo total del ser humano respecto a los bienes terrenales y su aspiración a disolver su propia esencia en el Todo.

Una de las vertientes del Karma Yoga es la que se ocupa de economizar la energía de toda acción.

Esta vertiente, nos indica que toda acción y pensamiento consume energía. Por tanto, debemos distribuirla sabiamente y no desperdiciarla.

Economía de la acción

La persona que se preocupa innecesariamente muy a menudo, que se pone nerviosa a la mínima o se impacienta rápidamente, provoca un desgaste de energía considerable que no revierte en ninguna acción beneficiosa. Así que hay que aprender a economizar la fuerza vital que es la promotora de toda acción, porque la economía de la acción es aplicable tanto a los grandes actos como a los pensamientos más insignificantes.

No hay que gastar energía en situaciones o pensamientos poco provechosos como tener envidia, pensar mal de otras personas entre otros. Porque esa energía es limitada y para tí es mejor gastarla en pensar adecuadamente, en crear, en ayudar, en mejorar, en reír, en pasarlo bien, resumiendo en cosas constructivas para ti y para tu entorno, y no desperdiciándola en cosas banales y superfluas.

¿para qué desperdiciar nuestra fuerza vital/mental en pensar mal de los demás o en descubrir sus defectos?

Realmente Karma Yoga son normas morales difíciles de seguir a rajatabla y que varían de un lugar a otro y de un individuo a otro. Sin embargo, hay unas características básicas que descubriremos en los seguidores de esta vertiente, que a menudo ni saben que siguen estas normas, pues son autodidactas y han llegado hasta aquí por convicción propia.

  1. Gran comprensión hacia los defectos ajenos (no propios, los propios hay que depurarlos. Suelen ser más duros con si mismos que con los demás.)
  2. Tolerancia con las intransigencias de los demás, les quitan importancia.
  3. Humildad
  4. Altruísmo
  5. Confianza en sí mismo y en la sociedad
  6. Amor a la acción correcta de la que no se espera ningún beneficio personal. Salvo el hecho de saber que están haciendo lo correcto.

 

RESUMIENDO:

De todo esto hay que tener claro unas cuantas cosas esenciales sobre el

KARMA:

  • Karma es lo haces, dices y piensas en este momento. (A partir de ahora me refiero a lo que haces, dices y piensas como acciones)
  • No existe mal o buen Karma.
  • No es la ley de acción-reacción y no funciona como tal.
  • Karma es la acción en el presente. Si es equivocada tendrá malas consecuencias, si es correcta tendrá buenas consecuencias o al menos las consecuencias que tu esperas.
  • Las buenas acciones reducen las consecuencias de las malas acciones.

 

DHARMA:

No puedes tener buen o mal Dharma. Si no que puedes seguir el Dharma o no.

Tu Dharma estará basado en tu entorno.

Originariamente la palabra quiere decir “mantener, poseer o conservar” tu conducta conforme a las leyes establecidas. (no tomarlo en la vertiente política ni de orden social, es más bien una ley natural en forma de interacciones con el entorno y los seres, con la convivencia humana y de acciones que armonicen contigo y tu entorno). Por ejemplo, no seguirás el Dharma si dices una cosa y haces otra. O haces o dices algo cuando piensas todo lo contrario o al revés.

 

 

 

*: Mirar comentarios, puntualización de Joan.

 

 

La leyenda de Matsyendra (Clase 1)

Primera Clase de Yoga – Comienzo con una serie de post en los que trato de exponer lo que he aprendido yo en clases de Yoga, no trato de dar directrices. Tu siempre estás invitad@ a preguntar, comentar y debatir.

La palabra Yoga, es sánscrito y significa Unión. En Castellano hay muchas palabras que tienen raíces del sánscrito, entre ellas la palabra yugo, del castellano, proviene directamente de la palabra Yoga. A mi me gusta pensar en el Yoga, como un Yugo que le ponemos a la mente para ir por el camino correcto en pensamiento y acciones que nos lleven a mayor conocimiento de nosotr@s mism@s y de nuestro entorno.

La doctrina del Yoga es la más importante de los sistemas filosóficos indios, ya que ha influido en todos ellos y ha conformado a lo largo de los siglos el pensamiento en uno de los países más poblados del mundo, La India.

Hay otros sistemas filosóficos relativamente similares como Vedanta, Nyana, Sankia, Vaisesika y Mimansa, que guardan relación entre sí e incluso tratan de defender una única verdad.

Como fuentes directas del Yoga podemos considerar a los Vedas. El más antiguo de ellos es el texto Rig Veda, colección de poemas cuyo tema esencial es la búsqueda de la felicidad desde la mente humana. Los otros Vedas ( Sama Veda, Yahur Veda y Atharva Veda) son posteriores y tratan de recopilar himnos y ritos litúrgicos.

Otros textos que pueden considerarse fuentes del Yoga son los Brahmana, que son textos sacerdotales; los Upanishad, recopilación de una filosofía más estructurada y evolucionada en su forma teórica y práctica.

También el Bhagavad Gita es un texto fundamental en Yoga junto con los Aforismos de Patañjali que datan, en su forma escrita de 1000 años aC, pero es posible que existiera con anterioridad transmitido por forma oral a falta de un método de transmisión de la información mejor.

LEYENDA

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Sin embargo, cuenta la leyenda que el Yoga es de origen divino y que fue transmitido por Shiva, un Deva (Dios en sánscrito) con poder creador/destructor del mundo.

El mito cuenta que mientras Shiva le estaba explicado la doctrina a su mujer Parvati a orillas del océano Índico. Un pez fue atraído a la orilla por la voz de Shiva y escuchó todas las enseñanzas. Más tarde, de vuelta a los abismos, este inteligente pez puso en práctica lo que había escuchado y se fue desarrollando hasta convertirse en un ser humano. Este pez era Matsyendra.

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Es en ese punto donde la mitología parece unirse con la historia ya que existió un gran maestro del yoga con ese nombre: Matsyendra Naht, nacido cerca de Arunachala en Tamil Nadu.

Personalmente, me imagino a Matsyendra, muy al contrario de los retratos mitológicos y otras versiones, como un pez menudo (no solo un individuo sino muchos) saliendo del agua y contoneándose playa arriba batiendo rápidamente sus aletas y viéndose obligado a obtener oxígeno del aire… así que exhausto, algo en su mente se ve alterado y ante la imperiosa necesidad de sobrevivir sigue internándose en un mundo desconocido para él: una inmensa playa llena de arena fina y cálida para buscar un nuevo hogar.

Todos los obstáculos en su camino se convertirán en un salto evolutivo, primero a nivel mental y luego físico. Así que no es de extrañar que de esos intrépidos Matsyendra haya surgido la humanidad entre otros seres.

Volviendo a la leyenda ¿Querrá este mito darnos a entender que la evolución del ser humano ha sido una combinación entre la necesidad vital y la voluntad interna de los seres?…

Sea como sea, la simbología del pez se repite en diferentes culturas con connotaciones similares de creación y divinidad. ¿ porqué tanta fascinación humana en este sentido?

Son preguntas que debemos hacernos para conocernos mejor a nosotr@s mism@s.

 

La maldición del conocimiento

Se trataba de un experimento planteando un sencillo juego, que consistía en dividir  a los participantes en dos grupos, unos era los repiqueteadores y otros los oyentes.

El primer grupo recibía una lista de 25 canciones conocidas, como el “cumpleaños feliz” y otras melodías conocidas. De entre las cuales debían escoger una y repiquetear, es decir, dar golpecitos en la mesa con el ritmo de la canción frente a un oyente. Este último debía adivinar la canción, y no tenía acceso a la lista de canciones.

Lo que hizo que el resultado fuera merecedor de una tesis, fue el hecho de que se le preguntaba a los repiqueteadores que predijeran el porcentaje de los oyentes que acertarían la canción. Pronosticaron un 50%. Parece lógico ¿no?

La tarea de los oyentes en este juego era bastante ardua. Se repiquetearon 120 canciones, de las cuales los oyentes solo acertaron o prácticamente adivinaron 3.  Es decir, el 2,5%. Muy por debajo del esperado 50% que esperaban poder transmitir los repiqueteadores.

Me gustaría haber estado allí para ver las caras de estos últimos al ver lo mucho que les costaba a los oyentes hacerse con la melodía. Debieron pensar “Si está clarísimo”. Si no, intenta tu mism@ dar golpecitos en la mesa al ritmo del Feliz Cumpleaños.  Parece claro ¿verdad?. Ahora pide a alguien que lo intente adivinar sin darle pistas.

Seguramente esa otra persona solo escuchará golpes aislados y pensará que esta vez si que se te ha ido la cabeza…

Y no andará muy lejos, porque es en tu cabeza donde está la melodía del Feliz Cumpleaños por eso para ti es tan evidente. Tu tienes ese conocimiento, el dato que te deja escuchar la canción. Tu víctima no. Por lo tanto, acaba de recaer sobre ti la maldición del conocimiento.

Más allá de experimentos caseros, esto se repite en nuestro alrededor en todo momento. Entre  los componentes de una familia, en el colegio, en las empresas, en la política, en las novelas, en las series de televisión, etc

¿A qué me refiero exactamente? A creer o dar por hecho lo que sabemos de sobra y no esforzarnos en asegurar que el mensaje llegue correctamente. Hay que asegurar que el otro escucha exactamente, o lo más cercanamente posible, la “melodía” que queremos transmitir o expresar.

En resumen, creemos que cuando hablamos lo estamos dejando todo claro, tal y como lo pensamos, pero ¿Que le llega a la otra persona?

Seguramente, menos de la mitad… un 2,5% tal vez.

 

 

(Elisabeth Newton se doctoró en Psicología con el estudio del juego que se describe aquí y sus sorprendentes resultados.1990. Stanford )